Categorías
Embarazo

VITAMINA D EN EL EMBARAZO

La vitamina D es muy conocida por su función en la absorción del calcio, tan necesario en la mineralización de los huesos. Pero, además, también está implicada en procesos inmunes y tiene un papel relevante en la fertilidad y el embarazo.

Hay dos tipos: La Vitamina D2 (Ergo calciferol) es la que producen los hongos y las plantas, y la adquirimos mediante la dieta y la Vitamina D3 (Colecalciferol):es la que produce directamente por el propio organismo, y también la adquirimos de fuentes animaleS.

Fuentes de la vitamina D:

  • Exposición solar: La exposición a los rayos UV induce la síntesis de vitamina D por el propio organismo. Se estima que aproximadamente el 90% de la vitamina D que obtenemos procede de este proceso. Por lo tanto, tomar el sol de forma moderada es positivo para la salud. No obstante, existen diferentes factores, como el uso de protectores solares, la vestimenta o la época del año en la que estemos que limitan la su producción.
  • Dieta: Los alimentos que llevan más vitamina D de forma natural son los pescados grasos, como la caballa, el atún o el salmón y los aceites de hígado de pescado. El huevo, los lácteos y los champiñones también, aunque en menor cantidad. Se estima que el 88% de la población española, no consume las cantidades necesarias diarias. Como resultado, cada vez se presentan nuevos alimentos que han sido enriquecidos con esta vitamina de forma artificial, como la leche, las bebidas de soja o la margarina.

Vitamina D y embarazo

  • Hay diversos estudios que relacionan el déficit de vitamina D con embarazos con mayor riesgo de preclamsia, infecciones, alteraciones vasculares de la placenta, diabetes gestacional o partos prematuros.
  • También se ha comprobado que los niveles durante el embarazo son mucho más elevados. Aunque no se conoce con exactitud el motivo, una de las teorías más aceptadas es que participa en la respuesta inmune del feto en relación al cuerpo de la madre. Por ello, es muy importante que la futura mamá tenga niveles adecuados de vitamina D.
  • También esta deficiencia puede repercutir en la salud futura del recién nacido. Por ejemplo, puede afectar al tamaño de bebé en el momento de nacer, a tener un mayor riesgo a sufrir alergias o a que tenga una menor Densidad Mineral Ósea.

Los niveles recomendados de vitamina D son entre 600 y 800 Unidades internacionales (UI), según la edad y las condiciones de cada persona.

Cuando el nivel de vitamina D es muy bajo y no se puede conseguir mediante la dieta o la exposición solar, hay suplementos alimenticios que ayudan a mantener los valores adecuados. Todos ellos contribuyen a mantener una función ósea y muscular adecuada, y participan en la función normal del sistema inmunitario.

Durante el embarazo es el médico quien debe informar de un posible déficit de vitamina D mediante un simple análisis de sangre, y según el resultado recomendará los suplementos que más de adapten a cada situación.

Si sigues teniendo alguna duda por favor no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *